¿El bailador nace, o se hace?

2012/02/23

[Primer Paso]

Anterior: Mi Historia

Muchas veces se ha dicho que el genio es 99% transpiración y 1% inspiración, frase que no puede ser más apropiada para el baile. Hay personas que crecen escuchando los ritmos afrocaribeños, así que tienen una ventaja en cuanto a conocer la música y el tiempo. También hay personas que por naturaleza y/o entrenamiento tienen buena coordinación y habilidades motrices. Y en los hogares donde bailar salsa es algo cotidiano las tías o las hermanas mayores sacan a los jovencitos a bailar en las fiestas familiares y les enseñan vueltas. Todo esto da una ventaja sobre los que no crecemos en esos ambientes.

También hay que considerar los diferentes tipos de inteligencia:

  • Inteligencia verbal o lingüística
  • Lógica o numérica
  • Espacial
  • Física o kinestésica
  • Intrapersonal o emocional
  • Interpersonal
  • Naturista o ambiental

Mientras que el las escuelas se da énfasis a los dos primeros tipos, los buenos bailadores requieren de la espacial,la kinestésica y la intrapersonal, y en menor medida la interpersonal. Hablaremos un poco de cada una.

La inteligencia espacial es la que permite visualizar el mundo en tres dimensiones, y es necesaria para poder entender las indicaciones del instructor o las imágenes del vídeo y apropiarse de los movimientos.

La inteligencia kinestésica es relacionada con habilidades físicas específicas como coordinación, destreza, fuerza, flexibilidad, balance y velocidad, y es también la que permite desarrollar la conciencia musical.

La inteligencia intrapersonal es la que maneja las emociones, las fortalezas, las limitaciones del propio ser. Es la más importante de todas, porque aprender a bailar es enfrentarse a las propias inseguridades, es exponerse al rechazo, a salir de nuestra zona de confort… y lo peor de todo es tener que hacerlo en público. La mayor parte de los hombres que intentan aprender a bailar abandonan en las primeras semanas.

Y al ser el baile una experiencia social es conveniente poder llevarse bien con la gente y saber manejar los distintos tipos de personalidades.

Quienes han estado involucrados en actividades que desarrollan estas cualidades tendrán más facilidad para bailar. Por eso se consideran a si mismos “bailarines natos” que “sienten la música” y no necesitan clases ni explicaciones ni vídeos.
Dicho lo anterior, te puedo asegurar que:

Si puedes caminar puedes bailar.

Tu puedes aprender a bailar por ti mismo sin ayuda de cursos y clases de ningún tipo, por el método de ensayo y error. Lo único malo de este enfoque es que lleva mucho tiempo, dinero y esfuerzo. Si no tuviste las ventajas mencionadas anteriormente, puedes acortar tu curva de aprendizaje siguiendo un método probado como Primer Paso, que encuentras en la segunda parte de este libro.

Toma en cuenta que no inventamos el futuro, en realidad lo que nuestro cerebro hace es recordar el futuro. Para que puedas imaginar algo, los elementos primero tienen que estar presentes en tu mente. Para que te veas a ti mismo como un bailador seguro, elegante y atractivo, necesitas referencias que te lo confirmen.

Las referencias son las creencias que tienes sobre determinados temas. Si te enfrentas a una puerta que tiene un tipo de cerradura que nunca has visto antes, puedes estar razonablemente seguro de que se abre al subir, bajar, empujar, jalar o deslizar la manija. No dices “nunca voy a poder entrar a ese cuarto” sino que tu experiencia previa con las puertas te dará la confianza para encontrar la manera de abrir esa también.

El propósito de tomar clases y de seguir los ejercicios de este libro es darte las referencias necesarias para que tengas la seguridad de enfrentarte a una nueva situación: estar en contacto con otra persona y dirigir/seguir sus movimientos, algo que por lo general no estamos acostumbrados a hacer en nuestra vida diaria.

Todas las habilidades necesarias pueden desarrollarse con entrenamiento, aunque hayas tenido experiencias que te convencieron de que eres “arrítmico” o con dos pies izquierdos. Puedes adquirir experiencias que te convezan de lo contrario. Lo que en realidad importa es tener motivación.

La motivación viene de tus motivos, de las razones que tienes para querer aprender a bailar. Por lo general muchas de las personas que se interesan en tomar clases y unirse a un grupo lo hacen en momentos de cambios importantes en su vida: cambios de residencia, el fin de una relación, la sensación de que no están viviendo plenamente. Los motivos son diferentes para cada uno, algunos que puedo mencionarte:

Siguiente: Los beneficios de bailar

Descargar Primer Paso (PDF 61 páginas)

Acerca de mi

Jorge Nandayapa es salsero de hueso colorado, maestro de baile y bloguero.

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