En la pista tienes un elemento que no vas a encontrar en las clases o en tus ensayos: el tráfico. Por lo general las pistas de baile de los lugares de salsa son pequeñas y están muy llenas. Hay personas que están acostumbradas a dar pasos muy largos y aventarse lo más lejos que pueden, lo que provoca choques y golpes. Esto es algo que un buen bailador debe evitar a toda costa. Si hay espacio libre hay que aprovecharlo, pero es necesario saber bailar en un espacio muy pequeño.
Hombres y mujeres deben estar siempre a cargo de su propio equilibrio; no hay que colgarse del otro. Y siempre mantener el paso, porque eso es lo que nos permite movernos con agilidad. Si te quedas parado(a) te vas a convertir en un blanco fácil. También es necesario mantener una buena conexión para que la marca de las figuras sea clara. Las mujeres deben mantener una ligera tensión en los brazos.
Mientras las otras parejas están bailando los espacios cambian contínuamente. Hay que estar consciente del entorno para ocupar los espacios que se forman. No es necesario ver los pies para saber qué es lo que van a hacer: puedes guiarte con los hombros, pues en la gran mayoría de los casos el pie va a estar abajo del hombro, y si observas el patrón de movimiento de una persona puedes predecir con bastante exactitud dónde va a poner el pie. Esto es muy útil para evitar que te pisen. Por otra parte, he visto a chicas que usan esta capacidad de predicción para llevar a cabo pequeñas venganzas y clavar el tacón sobre el pie de una enemiga desprevenida.
Ahora en lo que respecta a la marca: cuando sacas a bailar a una chica por primera vez es buena idea subir una “escalera de figuras”. Esto es, empieza con los pasos básicos y de allí intenta un par de vueltas básicas, y si ella te puede seguir entonces aumenta la complejidad de las figuras.
Yo utilizo mucho el rondó porque esa técnica me permite darme cuenta de lo que pasa a mi alrededor y colocar a mi pareja en la mejor posición; también es excelente para efectuar transiciones entre vueltas y figuras utilizando un dile que no. También me gusta elegir un “tema” para la canción, con una figura principal y desarrollar variaciones según lo pida la música. No es necesario que hagas todas las vueltas y figuras que te sepas en una sola canción. La música tiene elementos que se repiten, así que no temas repetir algo varias veces.


