Esta es una de las canciones más conocidas de Dimensión Latina. Tuve la oportunidad de ver a Oscar de León en un concierto en Veracruz, y es una persona carismática que realmente se entrega a sus fans. Esa presentación llevaba apenas dos o tres piezas de la primera tanda cuando dice ante el público que dos de sus músicos habían tenido una diferencia muy seria entre ellos, y quería que se reconciliaran porque todos eran como una familia. Los aludidos no tuvieron más remedio que pasar al frente del escenario y darse un abrazo, mientras todos les aplaudían. Tal vez solo fue para evitar que tocaran mal esa noche, pero él los trató con un afecto genuino.


