Ayer estuvimos en Playa del Carmen. En el 2003 estuve trabajando en uno de los grandes resorts de la Rivera Maya, y estoy asombrado del crecimiento que ha tenido esta ciudad: la famosa 5ª Avenida ha duplicado su el largo de su zona comercial, que antes iba sólo de la Av. Juárez a la Av. Constituyentes. También el tipo de comercios y restaurantes ha variado, con muchas tiendas y restaurantes de lujo.
Muchos europeos prefieren la Rivera Maya por su el ambiente relajado y la onda del eco-turismo, y no el estilo americano de Cancún. La mayor parte se hospeda en los all-inclusive que son totalmente autosuficientes, así que si acaso pasan una día en Playa del Carmen. Esto se refleja en los lugares, que son del tipo lounge y no para bailar.
En mis tiempos había un lugarcito en la calle 6 llamado Calipso. Fue muy especial para mi porque allí empecé a soltarme y bailar bien. Trabajaba en animación, asi que eran días de sol y noches de salsa. Cuando abrieron Mambo Café en la cuadra siguiente el Calipso tuvo que cerrar.
A mi no me gustan mucho los Mambos Cafés porque si bien tienen una gran decoración y traen buenos grupos, suelen tocar muy rápido para ayudarle a los turistas que no bailan salsa. Además entre las tandas tocan música disco. La otra opción en Playa del Carmen es la Bodeguita del Medio, aunque es más bien un restaurante-bar.
Aprovechamos el día para disfrutar del hermoso mar Caribe, y en vez de quedarnos en la noche a uno de estos lugares, regresamos a Cancún.
