Siguendo con esta conferencia, Eddie Torres habla de cómo llegó el conteo a la salsa, y toca un punto que a la fecha segue siendo polémico: la diferencia entre el bailarin “callejero” que siente la música y se deja llevar por su sentimiento y el que conoce la base técnica. No pasa una semana sin que que alguien deje un comentario en mis videos diciendo que es demasiada teoría y que lleva el ritmo en la sangre.
Pues el mismo Eddie Torres estaba en ese caso. Habla de sus inicios cuando él bailaba en la calle (en los salones y las discotecas) y de cómo le gustaba ese estilo que es libre y espontáneo. Pero desde joven él tenía el sueño de llevar su baile -que él llama Mambo- a un nivel de respetabilidad a la par del jazz y el ballet.
Eddie cuenta de que conoció a una maestra de ballroom llamada June Laberta en el club Corso, y que le platicó de su sueño de llevar el Mambo a un nivel profesional. Eddie tenía 21 años en ese tiempo y June le llevaba 20 años, pero le gustaba bailar su estilo que se quedaba casi todas las piezas con ella, al grado que las demas chicas le reclamaban por tenerlas abandonadas.
A June le llevó años vencer su resistencia a contar con el 1-2-3 5-6-7. Y una de las analogías que le daba es que si un músico llegaba a la orquesta de Tito Puente y el maestro le daba una partitura y le decía: “tócame esto”… si el músico le contestaba “es que yo no leo música” pues le iban a enseñar la puerta. Porque cuestión es que la educación es poder.
Con una astuta táctica que Eddie cuenta en el video, June lo convenció de aprender la teoría de la música: compas, clave, tiempo y a elaborar un sylabus (un listado de pasos con su nombre).
El conteo y el syllabus fue lo que llevó a Eddie Torres a conseguir su sueño de llevar el Mambo al nivel profesional y a ser reconocido como el maestro de maestros.




