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Noticias | Ballroom | Los テ]geles
Publicado en Los テ]geles Times
Una organizaciテウn sin fines de lucro espera replicar el テゥxito que el programa de Nueva York ha logrado con jテウvenes marginados, que aprenden a ser jテウvenes damas y caballeros con el foxtrot, el tango y otros bailes clテ。sicos.
Los muchachos de la clase de baile de salテウn tenテュan sus dudas -que tal si se les pega algo y la presiテウn de tener estar tomados de las manos a las niテアas.
Pero una semana antes de la competencia, Junior Sテ。nchez mostraba una gran confianza mientras giraba a una jovencita de largas pestaテアas tras otra por la pista de baile.
“Algunas chicas son demasiado sangronas para tocarte”, dice el niテアo de 10 aテアos. “O siempre quieren decirte que es lo que tienes que hacer o que te ves chistoso. Pero eso estテ。 bien. Yo sテウlo sigo bailando.”
El alumno de quinto aテアo de la escuela primaria First Street de Boyle Heights recientemente se uniテウ a otros 64 compaテアeros en una nueva, mテ。s elegante forma de educaciテウn fテュsica. Ellos estテ。n aprendiendo cinco bailes clテ。sicos: el foxtrot, el tango, la rumba, el swing y el merengue. Y el lunes se enfrentan en un concurso de baile contra otras dos escuelas primarias de Boyle Heights.
Competencia y ritmo son sテウlo parte de la lecciテウn. En 10 semanas, los estudiante son transformados de nerviosos pre-adolescentes a damas y caballeros. Empiezan cada prテ。ctica parados en lテュnea, la cabeza derecha y los brazos enlazados con su pareja. Se saludan mutuamente y dan las gracias cuando cambian de pareja. Y a pesar de las risitas y murmullos, unos cuantos de vez en cuando aprenden a mirarse a los ojos.
El programa lo lleva Ballroom Madness, una organizaciテウn local sin fines de lucro inspirada por el American Ballroom Theater, el grupo de baile de Nueva York cuyo trabajo en las escuelas fue llevado a la pantalla en la pelテュcula “Mad Hot Ballroom” del 2005. A los quince minutos de la clase, Daniel Ponicly, el director artテュstico de Ballroom Madness, estaba en su impecable traje de tres piezas en busca de hombros encorvados, codos abajo y miradas distraテュdas. Era la novena semana de prテ。ctica, con el concurso apenas a 9 dテュas.
“Este no es el baile de Frankenstein,” les gritaba Ponickly. “Muevan esas caderas. ツ。Esto es merengue!”
Ponickly fue uno de los maestros que ayudテウ a lanzar el programa de Nueva York. El espera que, con la ayuda de donaciones, el programa tenga el mismo テゥxito con estudiantes marginados de Los テ]geles. “Yo quiero que todos ellos se paren derechos y estテゥn orgullosos de lo que estテ。n haciendo, de entrar al salテウn y sentirse importantes,” dice.
Con la parte mテ。s difテュcil – aprender a tomarse de las manos- ya dominada, los bailarines principiantes se mueven por el salテウn al mismo tiempo, muchas de las niテアas mテ。s altas que los niテアos por una cabeza. Algunos sonrien y se deslizan con la mテコsica. Otros con dificultad hacen cada movimiento con una mirada de dolorosa resignaciテウn.
Hasta el frente, Isabel Escobeda apura a su pareja mientras baila en un vestido turquesa de olanes. Ella es una de las 10 estudiantes elegidas para participar en la competencia. El resto se presentarテ。n para ante sus familias y amigos en un show de baile.
Isabel, que tiene 10 aテアos, con frecuencia practica sus pasos en casa con su hermano de 5 aテアos. “Con suerte puedo llegar a la final y ganar algo,” dice.
Las ambiciones de Jairo Munテウz son modestas. El niテアo de 11 aテアos de una de las otras escuelas en la competencia -Primaria Breed Street- estaba tan nervioso en sus primeras clases que se enfermテウ. El no tiene problema con el baile en las fiestas familiares, pero el baile de salテウn era algo totalmente diferente.
“Lo テコnico que quiero es mantener el paso,” dice. “Las vueltas, los giros, los cambios.”
Junior de la escuela First Street dece que テゥl tambiテゥn, al principio sintiテウ como si se fuera a desmayar.
Pero ahora el y sus amigos cテウmodamente platican acerca de los pasos y de ciertas parejas de baile que prefieren sobre otras -con base a su habilidad, dice, no romance.
“No pienso en ninguna de ellas de esa forma,” dice Sテ。nchez. “En lugar de eso prefiero ir a mi casa y bailar con mi mamテ。.”




