La impresión que me quedó del Congreso es que es un evento de bailarines(as) para bailarines(as). El énfasis está puesto en los shows, y las clases no son tanto como para aprender a bailar o mejorar la técnica de baile sino más bien para tratar de pescar una rutinita que pueda usarse en una coreografía. El nivel de las clases es alto, hay demasiada gente y no disponen de monitores para asistir a los despistados, así que lo mejor para aprovecharlas es traer a una buena pareja. A excepción de una clase de rueda de casino todo lo demás estuvo enfocado a la salsa en línea, y no de tan fácil aplicación en un entorno de baile social.
La noche del domingo todavía hubo algunas presentaciones, y la que más nos gusto a Lupita y a mi fue la de MG Dance Kids de Los Ángeles. La integrante más chiquita se llama Liliana Beltrán, de tan solo 9 años, pero con una naturalidad y una gracia en el escenario que cualquier bailarina profesional quisiera tener. Su mamá nos comentó que le encanta y que cuando la manda a dormir la pequeñita le contesta que quiere seguir ensayando.

En cuanto al concurso todas las eliminatorias se suspendieron y las 12 parejas que se inscribieron pasaron a la final. Los ganadores del primer lugar con un premio de $10,000 pesos fueron David y Paulina de Morelia Michoacán. Las porras estaban fuertes, pero el salón estaría a la mitad de lleno que el sábado.
Ya no hubo orquesta el domingo en la noche. En general los DJs se inclinaron durante todo el congreso por tocar salsa gorda, muy cargados hacia los 50´s y 60´s. Me gusta mucho esa salsa, pero no estaría mal poner algo mas reciente en algunas tandas. También tengo que decir que todo el mundo estaba luciendo sus vueltas más elaboradas y rápidas, no vi a ninguna pareja bailando apretaditos. Otra cosa que me llamó mucho la atención es que había muchos hombres que bailaban bien, a veces incluso más que mujeres disponibles para bailar. El gran ausente fue el colombiano Ricardo Murillo, me hubiera encantado aprender algo de footwork con el.

Lupita y yo quedamos encantados con el Congreso. Es un gran estímulo ver a bailarines(as) con esa técnica y pasión, sobre todo para nosotros que estamos en una ciudad pequeña donde las orquestas, las canciones y las parejas cambian muy poco de un año a otro -o de un lustro a otro en algunos casos. Me parece que todas las parejas que aspiren a presentarse en un escenario deben acudir una de las próximas ediciones en búisqueda de ejemplos y desafíos, así como también los bailadores sociales que quieran ver un buen show.
Me quedé sin ver los lugares de salsa de Acapulco, pues todo el fin de semana estuvimos en las actividades del Congreso. El reporte del Copacabana, el Tropicana y el Mojito tendrá que esperar al próximo viaje.




