Fusion Dance Company te invita al taller de estilo de mujer con Karel Flores, de Yamulee desde Nueva York.
Jueves 22 de Diciembre 19:00, Costo $100. Calle Lázaro Cárdenas 122 Col Jiquilpan (El Tunel) Cuernavaca, Morelos. Informes tel. 169 39 59
Fusion Dance Company te invita al taller de estilo de mujer con Karel Flores, de Yamulee desde Nueva York.
Jueves 22 de Diciembre 19:00, Costo $100. Calle Lázaro Cárdenas 122 Col Jiquilpan (El Tunel) Cuernavaca, Morelos. Informes tel. 169 39 59
Muchas felicidades a todos los bailarines y bailarinas que pusieron muy en alto a México en el World Latin Dance:
1er Lugar – Sergio Jasso y Kristi Broks PRO-AM Couple USA/MEX
1er Lugar – Zeke Ruvalcaba and Kathy Reyes – Cumbia
3er Lugar – Carlos Lopez and Lorena – over 65 Couple
2do Lugar – Ruben and Gabriela – Salsa Cuple Amateur
1er Lugar – Ernesto y Maritza – Chachacha
2do Lugar – Lore Losanti y Erika Bárez Ritmo YSabor – ladies team
1er Lugar – Alma Latina SD amateur – Salsa team Amateur
2do Lugar – Sergio y Bianca – Bachata
2do Lugar – Alma Latina Mexico – Salsa team
5to Lugar – Luis Báez y Lorena – On2
2do Lugar – Ernesto y Maritza – On2
1er Lugar – David Zepeda y Paulina Posadas Dagio – Salsa on2
1er Lugar – Ritmo y Sabor – Salsa Cabaret Team
1er lugar ULTIMATE CHAMPIONSHIP, David y Paulina
Mi primer maestro de baile era malísimo. Lo que enseñaba no funcionaba y el nivel de frustración entre sus alumnos era muy alto, pues te hacía sentir que si no podías aprender a bailar es porque eras un inepto. Sin embargo él estaba en el lugar correcto en el momento adecuado, en un gimnasio donde yo entrenaba con pesas. Gracias a esas clases yo me interesé en aprender a bailar, pues estoy seguro que antes de eso yo no hubiera ido nunca a un curso de salsa.
Con el tiempo fui tomando más cursos, algunos buenos y otros muy malos. De todos aprendí un poco. En mis primeros años jamás pensé en ser maestro de baile y mucho menos dedicarme de tiempo completo a esto, pues mi único interés era poder dar unas vueltas en el Barlovento.
Tuve el privilegio de tener también buenos maestros, y debo reconocer especialmente a Alejandro Aguirre, gracias a él pude empezar a pensar en mi mismo como un maestro de baile, aunque esto estaría todavía muchos años en el futuro.
Mis primeras clases fueron con amigos del Barlo, que nos reuníamos para explorar nuevas vueltas y practicar. No las cobraba, pues aunque yo tenía más pasos y más práctica no me sentía con la autoridad para enseñar, mi enfoque era más bien sugerir posibilidades. Así es como empezamos muchos,el gusto por estar con gente que comparte tu pasión es una gran ayuda para superar tus inseguridades. Ciertamente la recompensa financiera no es un factor, pero sí el prestigio que puedes obtener cuando la gente se dirige a ti como “el maestro de baile”.
Veo de vez en cuando comentarios de maestros/as que dicen de otros con cierto desprecio “Cómo se atreve fulanito a dar clases… si no es licenciado en danza, si no ha estudiado?!?!?”
Así como hay grandes diferencias entre el bailarín y el bailador, hay muchas diferencias entre quienes enseñan a otros bailarines y quienes enseñan a otros bailadores.
Si se trata de aprender técnica Graham o ballet, es muy recomendable acudir con un maestro certificado, pues cuando pidas trabajo en una compañía de baile se espera que puedas hacer las cosas que el coreógrafo necesita que hagas.
Si se trata de bailar con las chicas de tu salsoteca local, necesitas un guía que te muestre el camino. Así como el idioma español tiene acentos diferentes a lo largo y ancho de hispanoamérica, cada ciudad y región tiene una manera ligeramente distinta de bailar.
Cuando yo estaba en Cancún tuve un amigo que aprendió en Los Ángeles, y cada noche se paraba a un lado de la pista del Sabor Latino (que era uno de los mejores lugares) furioso porque “ninguna de las mujeres sabe bailar”. El se ponía a explicarles y darles indicaciones a media pista, cosa que las chicas detestan. En vez de modificar un poco lo que sabía para adaptarlo a las condiciones locales, lo único que lograba era hacerse malasangre y que nadie quisiera bailar con él.
La salsa es un baile de la calle, que va cambiando y tomando elementos de la cultura popular. No hay una manera “correcta” de bailar salsa, sólo diferentes grados de “bien”. El mismo Eddie Torres era un gran bailador callejero antes de que lo convencieran de codificar su método.
Por otra parte, no necesariamente un buen bailarín va a estar interesado en dar clases. Necesitas un amor por el baile y características como paciencia, empatía y la habilidad de explicar en términos sencillos conceptos que no se pueden visualizar fácilmente. Estas cosas no te las pueden enseñar en ninguna escuela.
Hay algunas personas que son grandes bailarines de escenario y grandes maestros, por ejemplo Rodrigo Cortazar, pero si tu no has competido o participado en eventos internacionales no dejes que eso te detenga si tienes una pasión por compartir tu conocimiento.
Desde luego mi recomendación es que te prepares y aprendas lo más posible, pero como dije al principio, incluso un maestro muy malo puede tener un gran impacto en la vida de una persona.
Para mi es una motivación muy grande cuando alguien deja un comentario en mis clases o mis videos. Desde jóvenes de 13 a adultos mayores de 70 en muchos países han encontrado su camino un poco más fácil gracias al conocimiento que yo recibí y tengo el privilegio de transmitir.
En la película “La lección de tango” Sally Potter le pregunta al gran bailarín Pablo Verón:
- ¿Por qué elegiste el tango?
y él le contesta:
- Yo no elegí el tango, el tango me eligió a mi.
Se dice que no hay nada nuevo bajo el sol. Lo verdaderamente original es muy raro, y ese conocimiento duramente adquirido es invaluable y es el único legado que podemos dejar a la posteridad. Si tienes algo que compartir con el mundo no te lo quedes para ti.
Soy de lo mejor, soy profesional
…pero no quiero que se disgusten al oir mi sinceridad.
Bantú La Nueva Salsa recientemente añadió esta tremenda pieza de Justo Betancourt a su repertorio. La salsa brava está regresando, y en La Tentacion tenemos la oportunidad de bailarla.
Los bailarines tienden a preferir salsa dura para sus coreografías por la velocidad, variedad de cambios y acentos que permiten muchas posibilidades creativas. Me parece fabuloso que las orquestas retomen este tipo de canciones porque ahora hay un público bailador que conoce y demanda algo más que “La Rebelión” de Joe Arroyo.
Antes he escrito de las diferencias entre el baile de escenario y el de salón, y quiero ampliarlo con algunas diferencias entre el bailarín y el bailador. Por lo general al hablar de bailarines o bailarinas nos referimos a personas que tienen una formación académica en danza, que pertenecen a compañías de baile o ballets y generalmente están dedicados presentar coreografías ante un público. El bailador o bailadora es la persona que sin una formación profesional cultiva su afición y gusto por el baile hasta llegar a hacerlo muy bien.
La mayoría de los bailarines son buenos también para el baile social, aunque he conocido un par de casos en que no. Casi todos los bailarines famosos iniciaron en las pistas de baile social para pasar después al escenario, y todos los campeones y grandes maestros que he conocido son sencillos y disfrutan ambos aspectos del baile.
Por otra parte, nunca falta alguien con complejo de inferioridad y que trata de compensarlo llevándose de forma arrogante y tratando de hacer menos a otros, pero ese tipo de gente no destaca a largo plazo, pues el baile es una actividad social: Por muy bueno que sea un bailarín, necesita la admiración de la gente pero también carisma.
En el otro extremo están los que piensan que sólo es necesario pararse en la pista y moverse como sea. Un comentario típico que ponen en mis videos es algo así como
“el baile c trata de escuchar y dejarte llevar moverse comouno quiera pa’ disfrutarlo!”
Estas personas no saben que la técnica de baile lo que te da es libertad para disfrutar la música y a tu pareja.
En mi opinión la principal diferencia en la actitud del bailarín y el bailador (que puede ser la misma persona) es la clase de conexión que establece. Un bailarín de danza contemporánea puede estar el sólo en el escenario y transmitir una gran emoción al público que lo está viendo. Una pareja o equipo de baile puede electrizar a un auditorio completo en una competencia. Pero el bailador va a establecer una conexión física y emocional con una persona a la vez.
A mi nunca me ha llamado la atención competir o presentarme en un congreso porque no siento que pueda comunicarme con un público desde el escenario. Lo que me hace vibrar es el baile en pareja.
Porque cada chica que tomas en tus brazos al bailar deja algo en ti, y tu causas un efecto en ella. Tal vez sea algo tan leve que te olvides de ella para la siguiente noche, o tal vez recuerdes sólo los pisotones, pero nunca sabes si esa persona se va a volver alguien muy especial para ti, tal vez una pareja favorita, una amiga o un amor.
Tal vez tengas tu vida muy bien organizada y sin sospecharlo una noche alguien llegue y te ponga todo de cabeza, o sea algo tan simple como que mejoraste una técnica o lograste sacar una vuelta nueva.
Yo cada noche bailo con 20 o 30 muchachas, y cada pieza es única e irrepetible. Siempre es un honor para mi la tener la posibilidad de compartir esa conexión.
Cuando yo estaba aprendiendo a bailar trabajé mucho para dominar los aspectos técnicos, y a la fecha cada día trato de mejorar un poco más. Creo que esa es la mejor forma que tenemos los bailadores de agradecerle a las chicas, y ciertamente es el camino para los que quieren conquistar los escenarios.