Soy de lo mejor, soy profesional
…pero no quiero que se disgusten al oir mi sinceridad.
Bantú La Nueva Salsa recientemente añadió esta tremenda pieza de Justo Betancourt a su repertorio. La salsa brava está regresando, y en La Tentacion tenemos la oportunidad de bailarla.
Los bailarines tienden a preferir salsa dura para sus coreografías por la velocidad, variedad de cambios y acentos que permiten muchas posibilidades creativas. Me parece fabuloso que las orquestas retomen este tipo de canciones porque ahora hay un público bailador que conoce y demanda algo más que “La Rebelión” de Joe Arroyo.
Antes he escrito de las diferencias entre el baile de escenario y el de salón, y quiero ampliarlo con algunas diferencias entre el bailarín y el bailador. Por lo general al hablar de bailarines o bailarinas nos referimos a personas que tienen una formación académica en danza, que pertenecen a compañías de baile o ballets y generalmente están dedicados presentar coreografías ante un público. El bailador o bailadora es la persona que sin una formación profesional cultiva su afición y gusto por el baile hasta llegar a hacerlo muy bien.
La mayoría de los bailarines son buenos también para el baile social, aunque he conocido un par de casos en que no. Casi todos los bailarines famosos iniciaron en las pistas de baile social para pasar después al escenario, y todos los campeones y grandes maestros que he conocido son sencillos y disfrutan ambos aspectos del baile.
Por otra parte, nunca falta alguien con complejo de inferioridad y que trata de compensarlo llevándose de forma arrogante y tratando de hacer menos a otros, pero ese tipo de gente no destaca a largo plazo, pues el baile es una actividad social: Por muy bueno que sea un bailarín, necesita la admiración de la gente pero también carisma.
En el otro extremo están los que piensan que sólo es necesario pararse en la pista y moverse como sea. Un comentario típico que ponen en mis videos es algo así como
“el baile c trata de escuchar y dejarte llevar moverse comouno quiera pa’ disfrutarlo!”
Estas personas no saben que la técnica de baile lo que te da es libertad para disfrutar la música y a tu pareja.
En mi opinión la principal diferencia en la actitud del bailarín y el bailador (que puede ser la misma persona) es la clase de conexión que establece. Un bailarín de danza contemporánea puede estar el sólo en el escenario y transmitir una gran emoción al público que lo está viendo. Una pareja o equipo de baile puede electrizar a un auditorio completo en una competencia. Pero el bailador va a establecer una conexión física y emocional con una persona a la vez.
A mi nunca me ha llamado la atención competir o presentarme en un congreso porque no siento que pueda comunicarme con un público desde el escenario. Lo que me hace vibrar es el baile en pareja.
Porque cada chica que tomas en tus brazos al bailar deja algo en ti, y tu causas un efecto en ella. Tal vez sea algo tan leve que te olvides de ella para la siguiente noche, o tal vez recuerdes sólo los pisotones, pero nunca sabes si esa persona se va a volver alguien muy especial para ti, tal vez una pareja favorita, una amiga o un amor.
Tal vez tengas tu vida muy bien organizada y sin sospecharlo una noche alguien llegue y te ponga todo de cabeza, o sea algo tan simple como que mejoraste una técnica o lograste sacar una vuelta nueva.
Yo cada noche bailo con 20 o 30 muchachas, y cada pieza es única e irrepetible. Siempre es un honor para mi la tener la posibilidad de compartir esa conexión.
Cuando yo estaba aprendiendo a bailar trabajé mucho para dominar los aspectos técnicos, y a la fecha cada día trato de mejorar un poco más. Creo que esa es la mejor forma que tenemos los bailadores de agradecerle a las chicas, y ciertamente es el camino para los que quieren conquistar los escenarios.




